miércoles, 27 de noviembre de 2013

Tenía yo razón

El pasado 18 de noviembre a las 12:10 nació mi bebé. Pesando muy saludables 3828 grs. Midiendo 54 centímetros (!) y con la cabeza llena de pelo oscuro como cierta personita que conozco.
No es solo el cabello, es un miniclon de Erik, a veces la tomo y me parece haber vuelto en el tiempo dos años y medio y cargar a mi niño de nuevo, el parecido es realmente asombroso :)
Todo comenzó el domingo en el desayuno, estaba preparando los hotcakes cuando sentí "algo" raro, además tuve una pérdida de líquido, muy pequeña, casi insignificante pero en ese momento me convencí que el parto estaba cerca. Después de desayunar  llamamos a mi suegra que sería la encargada de cuidar de Erik y a mi sólo me dió tiempo de darme una ducha cuando ella ya había llegado con su maleta para pasar la noche. R y yo nos dirigimos al hospital para una revisión. Me conectaron a la máquina que registra el pulso cardiaco del bebé y mis contracciones... que tuvieron el tinonde comenzar justo en ese preciso y exacto momento. No eran muy fuertes, apenas dolorosas y eran espaciadas, una cada 7 minutos aproximadamente, la doctora me revisó y me dijo que estábamos en la fase latente del parto, cuando el canal comienza a abrirse, pero aun no podrían darme el ingreso si no hasta encontrarme en un estado mas avanzado.
Regresamos a casa con mi suegra y con mi niño, comimos, ordenamos algunas cosas y nos fuimos a la cama a tratar de dormir y agarrar fuerzas para lo que vendría.
Al rededor de la media noche del lunes 18 desperté con contracciones mas fuertes, yo me había descargado una app para llevar la cuenta, "contraction timer" se llama. Y así me di cuenta de la duración y la frecuencia de las mismas.
Traté de respirar como me enseñaron en la clase de profilaxis a la que fuimos R y yo hace algunas semanas y traté con todo mi corazón mentalizarme. Fallé miserablemente en ese sentido luego me daría cuenta.
Hacia las 5 am el dolor se hizo mas intenso y las contracciones que a eso de la 1 am eran cada 6 minutos, ahora llegaban cada 4 minutos y duraban exactamente uno y algunos segundos. Me impresionaba la precisión por que en el parto de Erik todo todo fué irregular :P
Ya me empezaba a desesperar asi que desperté a R y le dije que era hora de ir al hospital. El pobre después de pasar 10 minutos como un conejo nervioso de aquí para allá sin ser de mucha utilidad, al final fué a despertar a su mamá para que nosotros pudiéramos irnos.
Llamamos al hospital para avisar que íbamos después de tomar el desayuno ( por aquello de agarrar fuerzas). Mi suegra nos acompañó a desayunar y yo a medio plato de cereal ya no podía con el dolor. Lo que se dice es cierto; uno olvida el dolor de parto, no recordaba que fuera así de intenso.
Salimos de casa a una mañana muy fría y con una luna llena preciosa.
Se hacen 15 minutos de camino de nuestra casa al hospital, por ahí de el minuto 14 sentí un "pop" dentro de mí. Como si alguien hubiese aventado un globo lleno de agua dentro de mi cuerpo de mi estómago para abajo. No sé como explicarlo, me pregunté si aquello sería la "ruptura de la fuente" tan famosa. Llegamos al estacionamiento y al salir del auto comenzó la fuga, el líquido salía y salía, yo apenas podía caminar (de la sorpresa, el agua y el dolor de las contracciones)
Cuando llegamos a el área de obstetricia yo era una sopa. Me cambié de vestuario a la bata hospitalaria y me conectaron nuevamente a la máquina que toma el CGT, llegó la barnmorska a revisarme y yo creía que me iba a decir que estaba abierta de 5, mínimo. Pero para mi decepción solo eran 2 centímetros, no me podían dar acceso a un cuarto. Pero como ya presentaba rotura de bolsa, me recomendaron irnos a una habitación del hotel del hospital, tomar unas pastillas para apaciguar el dolor y poder dormir.
Yo cada vez me sentía peor, me tomaron por sorpresa la continuidad de las contracciones, la barnmorska me entregó el sedante y lo tomé con casi desesperación, al querer salir del cuarto nos dimos cuenta que las contracciones se habían hecho muy seguidas.
La barnmorska me quiso revisar nuevamente y descubrió que ya estaba ahora si, de 5. Súper rápido, pero muuuy intenso.
Me llevaron al que seria mi cuarto. El dolor era horrible, no tomé fotos, no tomé baño, no quería nada nada mas que la epidural con desesperación. Creo que estaba "incontactable" al olvido se fué la técnica de respiración, yo solo gritaba.
Y es que no recuerdo que tuviera descanso, con Erik yo era consciente, podía hablar entre contracciones, miraba en el monitor esperando por la siguiente, R me consolaba y contaba los segundos que faltaban para que terminara... pero esta vez solo había dolor, respiraba y dolor otra vez. Recuerdo la voz de la barnmorska diciendo con autoridad "andas på, andas på!" (respira, respira) y yo como desesperada aferrada a la mano de R respiraba exhalaba, respiraba, exhalaba. Pero nada ayudaba. Por fin llegó el anestesiologo a ponerme mi epidural, el muy simpático presentándose y explicando lo que iba a hacer, recuerdo que dentro de mi cerebro una vocecita quería gritarle que se dejara de tonteras y me insertara el catéter YA! A mi que me importaba su nombre jajaja.
Y fue ahí que sentí un impulso de pujar como nunca en mi vida, les grité que quería pujar y la barnmorska me dijo que no era posible, yo pujé igual. El anestesiologo paró de desinfectarme la espalda y dijo que si ya iba tan avanzado la epidural no iba a servir, me revisaron y estaba de 8, aún no se veía la cabecita. Y yo gritando que me hicieran cesárea en ese momento por que no podía mas Jaja. (Ahora me río)
El anestesiologo continuó y me insertó la aguja en mi espina y de pronto dice que resultó demasiado sencillo, cree que algo hizo mal por que no suele ser así. Me dan ganas de matarlo. Dice que en 30 minutos se verá si la anestecia funciona y mientras yo, bueno, mal bastante mal.
Es muy curioso como recuerdo las cosas. Por que sé que en esos momentos yo no era yo, yo solo gritaba, pero dentro mío registraba algo. No todo pero algo si. Algunas palabras, frases y sensaciones están ahí, pero el resto es como un vacío.
Después de no sé cuanto tiempo me dijeron que ya era hora, el bebé venía. Yo no puedo creer aún lo que hice.
Estaba tan desesperada que di manotazos y les dije, no, les grité que me soltaran, que me dejaran en paz. Haganmeelfavorrrrrr!
Pero es que yo estaba enojada por el fracaso de la epidural y las contracciones no me dejaban ni pensar. El premio al paciente del año lo he perdido seguro.
Al final todo salió bien y al cabo de unos minutos me pusieron un bebé tibio en el pecho. El amor inmenso, sanador, sedante y arrollador llegó en ese momento. Oí preguntar a R qué era, pero a mí no me hacía falta respuesta, en cuanto le vi la carita supe que yo había tenido razón: tenemos una hija.