
Esta es una película que R y yo cachamos por chiripa en la televisión ayer por la noche, actúa Anne Hathaway, esa morena de ojotes gigantescos que me causa mucha ternura y me encanta como actúa.
La trama no descubre el hilo negro, pero siento que es bien manejado y al menos yo no me enteré de el meollo del asunto si no hasta las últimas.
Me dejó un tanto nostálgica... qué sería lo que yo pensara el último minuto de mi vida, ese minuto cuando ya se con certeza que voy a morir.
A quién invocaría y qué querría decirle?
Por el momento se me ocurre algo; Quiero decirle a mi hermana que la quiero, que la quiero mucho y que me encantaría que pudiéramos llevar una de esas relaciones de amistad-companerismo que tanto idealizo. Quiero decirle que estoy muy orgullosa de ella, aunque nunca se lo haya dicho.
Que me encanta cuando me habla de sus puercos o de sus borregos y de los alumbramientos de vacas a los que está asistiendo (está estudiando para veterinaria) y que pienso que salió mucho más valiente que esta, su hermana mayor por que yo ni de chiste me asomaría en esos lugares. La sangre me da guácala.
Decirle que me asombra su indepencia, esa independecia que mostró desde chiquita y lo mismo me daba envidia que maravillaba.
Nuestra relación nunca ha sido fácil, difícil tampoco, solo que las dos somos taan distintas. Cuando quería molestarme ella me llamaba ñoña y yo por mi parte le decía fodonga por sus modos de vestir medio hippiosos que le gustaban. Ella oía a Bob Marley y yo a Michael Bublé. Ni siquiera físicamente nos parecemos.
Yo tenía 3 anios cuando mi mamá quedó embarazada de ella y puedo recordar, creo que es mi primer recuerdo, como le pedía a Dios que fuera nina. Que fuera nina para que jugáramos juntas. Por que en ese entonces mi hermano "el sandwich" ya había nacido, por tanto yo quería una ninia. Y se me concedió. Se me dió una ninita a la que nunca supe/quise/pude comprender. Por que no era la mini-yo que tenía en mente. Esta venía con una personalidad fuerte y atrabancada que se atrevió a cosas que yo habría considerado impensables.
En mis tiempos yo lloraba por que alguien en el jardín de ninos se subía sobre mi lonchera y me la rompía, ella llegaba despeinada y con listón de la blusa roto por que se había agarrado a golpes con el que intentase molestarla.
Mi hermanita la chiquita, la que siempre sacaba puros 7 en la escuela hehe. La bebé.
Y hoy la extrano. Quisiera compratir nuevamente el cuarto y hacerle confidencias en las noches con las luces apagadas como algunas veces nos hicimos. Quiero que forme parte de mi vida, no con el mero título de hermana por que así nos tocó nacer si no como amiga, cómplice. Quiero que me cuente de sus pleitos con Miguel, así como de sus reconciliaciones, que me mande fotos de sus campamentos en los ranchos y que me diga que me quiere.
Por alguna extrana razón yo a todo el mundo le digo que la/lo quiero (cuando así es claro) se lo digo a mi mamá, se lo dije a mi papá, a mis amigos,amigas, tías, tíos, primas, primos, hermano. Pero NO PUEDO decírselo a mi hermana. Es algo que tengo atravesado.
Tal vez algún día me atreva a decirle estas cosas a ella. Quizás no me atrevo y el lugar de eso un día de estos le doy la dirección del blog y ella podrá leerlo y sorprenderse. Por que no sirve de nada que yo esté aquí para ella, para lo que quiera y necesite si ella no lo sabe, cierto?
Te quiero mucho Angie, ni sabes cuanto.



















